El diseño UX como viaje: Cómo acompañar al usuario desde la primera interacción
Nuestro viaje en el diseño de productos digitales comienza con un destino en mente: la satisfacción del usuario, es decir, en resolver su dolor o su necesidad a través de la tecnología.
Si nos detenemos a pensar, todo a nuestro alrededor ha sido diseñado (con o sin intención), y constantemente estamos evaluando los productos con los que interactuamos, al determinar si algo gusta o disgusta, causa alivio o frustración, o algo es útil o totalmente inútil para nosotros, es cuando establecemos una conexión emocional y funcional producto-persona, por eso solemos fidelizarnos con determinadas marcas, al ser reconocidas por su practicidad, facilidad de uso, alta tecnología utilizada o inclusive los valores representados en sus productos.
Así, el diseño guía tanto emocional como funcionalmente al usuario al crear experiencias que no solo son fáciles y eficientes de usar, sino que también evocan emociones positivas que generan lealtad y conexión. La funcionalidad se asegura de que el producto sea útil y fácil de navegar, mientras que el diseño emocional utiliza elementos como el color, la tipografía e imágenes para crear una conexión más profunda, como la alegría, la nostalgia o la confianza, haciendo la experiencia más memorable y significativa.
Como resultado, tenemos un producto que ofrece una experiencia determinada a la persona que lo usa, y podemos aprovechar esta oportunidad para guiar a la persona a vivir una experiencia práctica y memorable. Exploremos de qué manera:
El diseño como guía funcional
Un diseño que guía funcionalmente a las personas es cero fricción (frictionless), se usa de manera natural y, por sobre todas las cosas le ayuda a cumplir la tarea que necesita. Aquí detallamos las 3 características que debe cumplir el producto para que sirva de guía funcional a las personas:
- Usable: Asegura que el producto sea intuitivo y fácil de usar, permitiendo a las personas alcanzar sus objetivos sin frustración.
- Resuelve el problema: Se enfoca en resolver un problema real para las personas, eliminando barreras y facilitando la interacción.
- Eficiente: Optimiza el proceso para que las personas puedan completar tareas de forma rápida y sin fricciones.
El diseño como guía emocional
Es imposible desvincular a las personas de la experiencia emocional, como hemos dicho, constantemente evaluamos los productos y marcas que experimentamos en base a cómo estos nos hacen sentir, entonces, en el diseño podemos aprovechar esta conexión emocional para proveer la mejor experiencia posible a las personas, a través de estos componentes clave:
- Conexión personal: Busca crear un vínculo emocional con la persona a través de experiencias significativas y personalizadas.
- Confianza: Un diseño auténtico y empático genera confianza y hace que las personas se sientan más seguras al interactuar con la marca.
- Lealtad: Una experiencia emocionalmente positiva aumenta la probabilidad de que los usuarios repitan su uso y se conviertan en clientes leales.
Diseñando para un impacto duradero
Combinando funcionalidad y conexión emocional se genera un fenómeno positivo inevitable, y es que al ir más allá de la funcionalidad, el diseño que cumple las tres premisas del diseño emocional, la conexión personal, la confianza y la lealtad, se genera una experiencia que perdura en la memoria de las personas mucho después de la interacción. Piensa que al diseñar cada interacción, cada respuesta del sistema, y cada elemento funcional ayudas a las personas a saber cómo resolver su problema, pero también le provees un acompañamiento en el cumplimiento de sus tareas.
Conclusión
Al consultar un estado de cuenta, buscar una receta para la cena, pedir un domicilio, buscar inspiración o conseguir las noticias del día, nuestros productos no solo resuelven un problema, sino que proveen un flujo sencillo y práctico como guía para hacerlo, además de ser el acompañamiento emocional, si, que puede traer emoción, satisfacción, sensación de logro o bienestar al realizar tareas cotidianas del siglo XXI, después de todo, la tarea debe ser hecha, pero gracias a nuestros productos se hace simple, se hace bien y se hace con gusto.
En Jouxney, no creemos en procesos eternos ni en entregables sin alma. Creemos en diseñar con propósito. Porque cada producto merece un viaje bien trazado.
